abdomen

El abdomen, a nivel muscular se compone de lo que denominamos faja abdominal.

 

La faja abdominal está formada por los rectos del abdomen (la famosa tableta de chocolate), los músculos oblicuos (interno y externo) y el transverso del abdomen.

Hacemos esta distinción porqué es importante saber que músculos debemos trabajar para beneficiar al  suelo pélvico y al conjunto abdomino-pelviano en general.

 

Por norma general, el trabajo de los rectos del abdomen se realiza a través de ejercicios donde se flexiona el tronco y se aumenta así la presión intraabdominal, empujando y debilitando el suelo pélvico.

 

Para una buena salud abdomino-perineal, debemos activar nuestro músculo transverso, el cual trabaja junto con el suelo pélvico y lo protege.

 

Sabiendo esto, podemos afirmar que los abdominales tradicionales están desaconsejados, especialmente  para la mujer. 

¿cómo funciona el abdomen?

Para un buen fortalecimiento de la zona abdominal femenina, y conseguir así el soñado vientre plano, es necesario trabajar el músculo transverso del abdomen junto con los músculos oblicuos, de forma específica.

 

Para que los músculos del suelo pélvico, transverso y oblicuos funcionen en conjunto, es necesario que la columna vertebral se encuentre en elongación, o en otras palabras, espalda recta.

 

Los ejercicios abdominales femeninos, deben trabajar como un "corsé".

respiración

 

Otro factor importante a tener en cuenta al ejercitar la faja abdominal es la respiración, la que implica un movimiento de ascenso y descenso constante del diafragma, disminuyendo y aumentando así la presión intraabdominal permanentemente.

 

En la inspiración, el músculo diafragmático desciende para permitir el aumento de volumen de los pulmones en la toma de aire, ese empuje hacia abajo hace aumentar la presión en la cavidad abdomino-pelviana.

 

Al contrario sucede en la espiración, donde el músculo diafragmático asciende disminuyendo así dicha presión.

 

ESPIRACIÓN
ESPIRACIÓN

 

Con estos dos conceptos básicos, podemos decir que las principales pautas a tener en cuenta para el trabajo abdominal son que se active el músculo transverso con la espalda recta y en espiración durante el esfuerzo para eliminar los aumentos de presión, de este modo protegeremos el suelo pélvico.

 

La musculatura del suelo pélvico trabaja en sinergia con esta faja abdominal, o lo que es lo mismo, trabajan en conjunto. Así que si realizamos una activación del suelo pélvico a la vez que realizamos el trabajo abdominal estaremos fortaleciendo estos músculos en conjunto.