SALUD ABDOMINO-PELVIANA

El conjunto abdomino-pélvico, a efectos prácticos, debe tratarse como una unidad.

Muchas mujeres nos esforzamos en fortalecer el suelo pélvico y el abdomen de forma paralela, cuando en realidad se deben trabajar conjuntamente, de lo contrario, el trabajo abdominal puede resultar incluso perjudicial para el conjunto pélvico. Los abdominales tradicionales, y todos aquellos que conllevan un aumento de presión intraabdominal, están totalmente desaconsejados en lo que a salud perineal se refiere.

El suelo pélvico pasa por distintas fases a lo largo de la vida de la mujer: los cambios hormonales de la pubertad, la actividad física en las diferentes etapas de la vida, el embarazo, el parto y la menopausia.

Estos son los principales aspectos, que junto con otros secundarios, van a determinar el estado de salud del suelo pélvico de cada una.


Uno de los principales problemas reside en el desconocimiento del suelo pélvico en general, cómo es, para qué sirve, y cómo se cuida.

 

Actualmente, la mayoría de las mujeres empieza a conocer su suelo pélvico a raíz del embarazo, ya que afecta directamente al mismo y es el momento en el que algún profesional sanitario se lo nombra, a menudo un poco por encima y sin darle mayor importancia. Esta musculatura en muchas ocasiones se encuentra en mal estado y la mujer no es consciente por no existir síntomas aparentes, o si bien existen, por no saberlos reconocer.

Otras, las más mayores, descubren que tienen suelo pélvico cuando acuden al ginecólogo porqué notan un "bulto" en su vagina, y éste les dice que se les ha "caído la vejiga" (o el útero o el recto) porqué tienen el suelo pélvico muy debilitado. A ellas nunca antes nadie les había advertido sobre la existencia de esta zona y la importancia de su cuidado. Sorprendentemente, incluso la sociedad acepta como algo normal las pérdidas de orina, y a menudo no son ni motivo de consulta para algunas mujeres. Una lástima, teniendo en cuenta que es algo que en muchos casos desaparece con un sencillo tratamiento de fisioterapia.

 

Es fácil mirarse al espejo y observar el deterioro físico con la edad, y quien así se lo proponga, aumentará su actividad física para tonificar y fortalecer su musculatura, viendo así mejorar su estado y su imagen. Sin embargo, ¿quien se mira al espejo y se da cuenta de que su suelo pélvico está "fofo"?  Pues el suelo pélvico estará tan o más debilitado que el resto de la musculatura corporal, ya que este tiene la misma edad, y además recibe diariamente impactos constantes, ya sean del tipo cotidianos (estornudos, tos, etc.) o bien grandes impactos físicos por actividades deportivas tipo step, running, o cualquier otro deporte de impacto.

 

En esta sección vamos a descubrir el suelo pélvico, su estructura, su funcionamiento y su función, así como también de qué manera cuidarlo y fortalecerlo.