crianza y desarrollo

El desarrollo del bebé se ve directamente influenciado por el tipo de crianza que adopten los padres, tanto a nivel físico cómo emocional.

Es por ello, que deberíamos dar importancia al tipo de educación y crianza que daremos a nuestros hijos, y dedicar tiempo a informarnos sobre los niños, su desarrollo y sus necesidades.


antes de nada: el desarrollo cerebral primitivo

"Según Piaget: el niño nace con los esquemas sensorio-motrices congénitos (reflejos) que  poco a poco se coordinaran hasta constituir acciones voluntarias e inteligentes."

 

Debemos conocer, que anatómicamente el cerebro del bebé es inmaduro y se rige por el sistema segmentario, la parte más primitiva del cerebro que controla la parte refleja (involuntaria), vegetativa (funciones vitales), sensorial y emocional. Aún no ha desarrollado la parte que se corresponde a nuestra parte racional.

 

Si tenemos en cuenta esto, veremos lo absurdo que resulta decir que "un bebé nos toma el pelo", frase muy extendida popularmente siempre que un bebé llora expresando una necesidad, porque, evidentemente, lo que expresa es una necesidad y no se trata de ningún acto racional del bebé diciendo: "voy a llorar que así me salgo con la mía".

No nos toma el pelo, simplemente, porque no tiene esa capacidad.


desarrollo del bebé

Los principales factores que favorecen un correcto desarrollo en el bebé son:

  • Una buena nutrición
  • Un vínculo sólido madre/padre-hijo
  • Estimulación sensorial adecuada y oportuna

Desde la gestación, el bebé se encuentra en un proceso constante de cambio y desarrollo COGNITIVO, MOTOR, SENSORIALAFECTIVO.

Este proceso de cambio marcará su forma de interactuar en el medio social.

El papel de los adultos es fundamental, ofreciéndole un modelo a seguir.


desarrollo socio-afectivo

"Según Freud: el primer año el foco de actividad erótica del bebé es la boca. La gratificación depende absolutamente de la madre, la génesis de la personalidad infantil se basa en la relación afectiva con ella."

 

"Según Erikson: las relaciones psicológicas radicales se establecen con la madre, i de elles depende la génesis de actitudes básicas de confianza-desconfianza."

 

PRINCIPIOS BÁSICOS

  • El bebé es indefenso y necesita al adulto para sobrevivir
  • Sus respuestas son emocionales, manifiesta placer cuando está satisfecho e inquietud cuando no lo está.
  • Tiene una necesidad primaria de vincularse con los miembros de su especie

EL VÍNCULO AFECTIVO

 

Durante el primer año se establecen vínculos afectivos con la madre y el padre, y también con las personas que mantienen relaciones frecuentes con el bebé. A esta relación especial, se la denominó AFECCIÓN (Bowlloy, 1958).

 

Las conductas a través de las que se manifiesta la afección son:

  • Deseo de proximidad física
  • Frecuentes contactos táctiles, visuales y auditivos
  • Búsqueda de apoyo y ayuda en los momentos de aflicción
  • Uso de los padres como soporte y base de seguridad para explorar el ambiente

El vínculo afectivo se establece entre dos y es recíproco.

El desarrollo social del primer año dependerá entonces de las personas con las que el bebé se vincule afectivamente; éstas serán quienes controlen su conducta, organicen los estímulos que le llegan, y satisfagan sus necesidades.


desarrollo sensorio-motor

La inteligencia sensomotriz organiza la información recibida por los sentidos y desarrolla reacciones ante los estímulos del entorno.

 

La característica básica del desarrollo motor durante el primer año es el paso de una actividad inicialmente refleja a una actividad progresivamente más voluntaria.

 


desarrollo sensorio-perceptivo

 

Durante el primer año de vida el bebé se relaciona con el medio a través de los sentidos.

Su actividad predominante es, por tanto, sensorial y motora.

 

Como ya hemos dicho, los recién nacidos no tienen pensamientos racionales, sin embargo, si que tienen memoria emocional.

 

 

Todas las vivencias, que captan a través de sus sentidos, les generan una emoción que les quedará grabada en la parte primitiva del cerebro, formando así las bases de lo que será el adulto del mañana.