NO BAJO EL RITMO PORQUÉ ME ENCUENTRO BIEN

No bajo el ritmo porqué me encuentro bien. ¿Cuántas veces has oído esta frase?

 

La sociedad de hoy en día tiende a normalizar superwomans, mujeres que rindan al 100% tanto en el ámbito doméstico como en el laboral, independientemente de que estén embarazadas o no.

 

El embarazo es un estado fisiológico en el que el cuerpo de la mujer cambia en todos los aspectos, no sólo externamente. Se ven alterados todos los sistemas vitales del organismo: nervioso, hormonal, reproductivo, circulatorio, digestivo, locomotor...y es que se está formando una vida.

 

Propongo un ejemplo de algunos de los cambios que sufre el cuerpo de la mujer embarazada:

 

"El volumen sanguíneo aumenta y las válvulas circulatorias se relajan debido a los cambios hormonales.En consecuencia, hay un mayor volumen de sangre para bombear, y una menor capacidad para hacerlo. El resultado es la hinchazón, síntoma claro de que el organismo está sobrepasado en sus funciones. Por otro lado, a mayor volumen sanguíneo, mayor necesidad de oxigenación. El aumento de volumen y presión abdominal dificultan el movimiento diafragmático y por tanto la respiración. La sensación de ahogo, ya sea constante o puntual (en el momento de andar en subida, por ejemplo), es otro síntoma claro de que el organismo está por encima de sus posibilidades."

 

¿Y qué pasa si además le sumamos posiciones estáticas de forma prolongada entorpeciendo aún más la circulación (p.ej. una jornada laboral), y añadimos horarios rígidos que obligan a aumentar el ritmo físico, y en consecuencia la necesidad de oxigenación? No hacemos más que exigirle al organismo trabajar al límite, e incluso sobrepasarlo.

 

Algunos dirán, "el embarazo no es una enfermedad". ¡Claro que no! ¡Y menos mal! El cuerpo de la mujer está preparado para el embarazo, encontrarse bien es lo normal. Sin embargo, si esperamos a encontrarnos mal para empezar a tomar consciencia del embarazo en si, y para empezar a dedicarle el tiempo y la atención que merece para favorecer el correcto desarrollo del bebé, a menudo puede ser demasiado tarde, dando lugar a fatales consecuencias como bajo peso en el bebé (tengamos en cuenta que hay un único organismo para nutrir dos cuerpos, así que si la mujer exige más, el bebé recibe menos), prematuridad en el parto (donde de nuevo sale perjudicado el bebé, ya que su formación intrauterina no será completa), o problemas aún mayores.

 

El embarazo es un estado excepcional que requiere de una atención física y mental para la formación y nacimiento del bebé. Es importante que la mujer entienda la importancia de este periodo, duerma las horas necesarias para su correcto descanso, se hidrate bien y realice pequeñas comidas varias veces al día a medida que su cuerpo se lo pida (para favorecer una correcta nutrición y digestión), que adopte hábitos físicos saludables y que dedique el tiempo necesario a tomar consciencia de su embarazo, prepararse para el momento del parto, informarse acerca de la maternidad e iniciar el vínculo con el bebé.

 

Existen técnicas de relajación que ayudan a la mujer a conectar consigo misma, a tomar el control de cuerpo y mente, ganar seguridad, confianza, y a vivir el momento del parto de forma positiva. Además, la práctica diaria de la relajación tiene efectos muy positivos en el organismo, como son la regulación de la tensión arterial y el ritmo respiratorio, la disminución de los estados de estrés y ansiedad, el aumento del optimismo y las sensaciones positivas, la disminución del dolor físico y el aumento del bienestar. 

 

Todo esto beneficiará tanto a la madre como al bebé durante el embarazo, y favorecerá la etapa postparto.

 

Y tú, ¿vas a tope porqué te encuentras bien?

 

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