cuidados del suelo pélvico en el embarazo

Durante el embarazo es frecuente que la mujer empiece a prestar atención a determinadas partes de su cuerpo que posiblemente no había tenido en cuenta antes.

Es el caso de la musculatura del suelo pélvico,  que a menudo se descubre en revistas de embarazo, en la consulta del ginecólogo, gracias a la matrona, o por otras mujeres embarazadas.

 

No es raro recibir informaciones contradictorias al respecto de como cuidar el suelo pélvico durante ésta etapa, así que vamos a intentar darte las claves para mantener tu musculatura perineal en buen estado:

 

Realiza una visita al fisioterapeuta especializado en suelo pélvico. Éste realizará una valoración exhaustiva del estado de tu musculatura y te dará una pauta de ejercicios adaptada a tus posibilidades. Este primer paso es importante para valorar la capacidad contráctil del periné y descartar posibles hipertonías en la zona.

 

Realiza tu pauta de ejercicios perineales (ejercicios de Kegel) a diario. Ésto te permitirá no sólo mantener la capacidad muscular, sinó también mantener una mejor circulación sanguínea en la zona, mayor aporte de oxígeno y menor congestión, disminuyendo el riesgo de sufrir molestias, varices vulvares o hemorroides.

 

Adopta posturas derivatorias que favorezcan el retorno circulatorio. De este modo disminuirás el riesgo de congestión perineal.

 

Evita el sedentarismo, ya que éste a menudo es sinónimo de mala circulación y estreñimiento. El estreñimiento es uno de los factores causantes de problemas en el suelo pélvico. 

 

Controla el aumento de peso. El aumento de peso propio del bebé (útero), genera una gran demanda de sostén al suelo pélvico. Si añadimos un aumento de peso adicional propio de la madre, éste se verá sometido a una presión excesiva, lo que le llevará a debilitarse en mayor grado.

 

Evita las actividades de impacto. Todas aquellas actividades (deportivas o no) que generen impacto sobre el suelo pélvico (correr, saltar...) contribuirán a su deterioro.

 

Controla los aumentos de presión abdominal. Éstos provocan a su vez un aumento de presión en el suelo pélvico debilitándolo. Los aumentos de presión abdominal se producen durante todo el día en cualquier actividad cómo toser, agacharnos, incorporarnos frontalmente, ante un esfuerzo, etc. Es recomendable realizar movimientos controlados (incorporarnos de lado, con la ayuda de los brazos, etc.) y evitar el bloqueo de la respiración ante el esfuerzo. Es recomendable, por tanto, realizar cualquier esfuerzo en fase espiratoria para disminuir la presión que le llega al periné.

 

Realiza el masaje perineal a partir de la semana 34 de embarazo. De este modo prepararás tu suelo pélvico para el parto disminuyendo el riesgo de traumatismo perineal. ( Puedes consultar como realizarlo correctamente aquí ).

 

Aunque es cierto que durante el embarazo los cambios hormonales no ayudan al estado y potenciación del suelo pélvico, todas estas medidas te pueden ayudar a mantenerlo en el mejor estado posible durante el embarazo, y a disminuir el riesgo perineal en el parto, favoreciendo así una mejor recuperación postparto. Así que no lo dudes, ¡empieza ya!