los secretos de las bolas chinas

Las bolas chinas tienen origen japonés, poco después su uso se fue popularizando entre las gueishas chinas para fortalecer su suelo pélvico con el fin de dar más placer a los hombres.

Actualmente se venden en sex shops como un producto destinado al juego y al placer sexual, sin embargo, su mayor secreto reside en los beneficios que pueden aportar al suelo pélvico de la mujer si se realiza un entrenamiento correcto. Una muestra de ello es que ya se han empezado a distribuir en farmacias.

Entre los beneficios que nos pueden aportar las bolas chinas, podemos destacar la mejora del tono y de la fuerza muscular del suelo pélvico, provocan un aumento de vascularización en la zona y, por tanto, una mayor oxigenación y mejora de la calidad de los tejidos, así como mejora de la lubricación vaginal.

A nivel estético y de fabricación, las bolas chinas actuales difieren bastante de las originales; podemos encontrar en el mercado distintos modelos muy versátiles en cuanto a estructura (1 o 2 esferas), material, tamaño y peso. Esto puede generar dudas a la hora de comprar las bolas chinas más adecuadas para una misma.

¿Qué debemos tener en cuenta al adquirir unas bolas chinas?

En primer lugar, debemos dejar claro que las bolas chinas no son la primera elección para alguien con problemas de suelo pélvico. En ese caso, debe ser el fisioterapeuta especializado en suelo pélvico quien valore y recomiende, o no, el uso de este dispositivo.

Para empezar el entrenamiento, será suficiente con utilizar los dispositivos de 1 única esfera. Además, debemos fijarnos en el tamaño y el peso de la misma. Por norma general, hay que empezar de mayor tamaño a menor (cuanto más pequeña sea, más fácilmente caerá), y de menor peso a mayor (a mayor peso, más dificultad para retenerla). Otra característica importante a tener en cuenta será el material con el que está recubierta la esfera, así cómo la tira para su extracción que la acompaña; lo ideal es que sea un material hipoalergénico de alta calidad.

Progresivamente, podemos pasar al trabajo con los dispositivos de 2 esferas. Es interesante que las dos esferas puedan tocar-se entre sí, ya que dentro de la vagina, éste choque contribuirá a la estimulación de las paredes vaginales. Hay que evitar entonces los dispositivos que tienen una estructura rígida entre ambas esferas impidiéndoles chocar entre sí. 

En cuanto a la higiene, puedes esterilizar las bolas antes de estrenarlas, pero no será necesario hacerlo después de cada uso; será suficiente con lavarlas con agua y jabón (de ph neutro, o jabón de higiene íntima). Es importante dejar que las bolas se sequen "al aire" y una vez secas, es recomendable guardarlas envueltas en una toalla para que absorba la posible humedad restante.

Los estudios científicos indican que es suficiente con 30-60 minutos de trabajo diarios. La recomendación es realizar el entrenamiento durante 2-3 meses y luego descansar al menos 1-2 meses más para evitar la acomodación de las estructuras.

Una vez tengas la/s bola/s china/s en la cavidad vaginal, éstas ya trabajan por sí solas aunque, si lo deseas, puedes aprender a sacar más partido a tus bolas chinas en las charlas y talleres de mamaktual.